Mi Historia como Fotógrafo de Bodas

Sobre mi

Bienvenidos, y gracias por llegar hasta acá. Ya con eso me caen bien.

Soy Rodrigo y hace más de diez años que documento bodas en Uruguay. He trabajado en Montevideo, Punta del Este, José Ignacio, el interior del país y también afuera cuando me convocan. Los lugares cambian, las historias cambian y las personas cambian, pero hay algo que se mantuvo igual desde el primer día: me gusta observar más de lo que me gusta dirigir.

Antes de acompañar a parejas en bodas, sacaba fotos en la calle. Me interesaban esos momentos que aparecen cuando nadie está atento a la cámara. Gestos, conversaciones, miradas, cosas que pasan y desaparecen en segundos. Sin saberlo, estaba buscando exactamente lo mismo que sigo buscando hoy, solo que ahora sucede en uno de los días más importantes de la vida de dos personas.

Con el tiempo entendí que las fotos que más valor tienen rara vez son las que estaban planeadas. Son las que aparecen en el medio de algo real. Una risa inesperada, un abrazo, una mirada o un momento que pasó desapercibido para casi todos. Son esas imágenes que años después no solo muestran cómo era una boda, sino también cómo se sentía estar ahí.

Por eso mi forma de trabajar es bastante simple. Estoy presente, atento a lo que pasa, pero tratando de ocupar el menor espacio posible. Claro que hay momentos donde doy una mano, organizo algo o propongo una foto, pero mi objetivo nunca es convertir la boda en una producción. Prefiero que estén viviendo el día antes que pensando en las fotos.

También creo que una parte importante del trabajo sucede antes de la boda. Me gusta juntarme con cada pareja, tomar un café o hacer una videollamada y conocernos un poco. No para planificar cada minuto, sino porque voy a acompañarlos durante muchas horas en un momento muy personal. Me parece importante que cuando llegue el día ya no sea un desconocido caminando entre ustedes y sus familias.

Trabajo solo o acompañado por un equipo, dependiendo de lo que necesite cada boda. Ofrecemos fotografía, video o ambos servicios juntos, siempre con una mirada documental y una forma de trabajar coherente entre todos.

Después de tantos años fotografiando bodas aprendí algo bastante simple: las parejas que más disfrutan suelen ser las que logran confiar. Confiar en la gente que eligieron, confiar en que no van a poder estar en todos lados al mismo tiempo y confiar en que no hace falta acordarse de todo para haber vivido algo importante.

Quizás ahí esté el verdadero motivo por el que existen las fotos.

Guardar esos pedacitos de un día que pasa demasiado rápido.

Si algo de esto te resuena, escribime. Me va a encantar conocerlos.

Fotógrafo de bodas en Uruguay

Sería un placer saber de ustedes